Hoy fue un día demasiado peculiar, con sonidos que me llevaron a momentos de la infancia con una nostalgia y melancolía inexplicable, es como si estuviera filmando una peli, me puedo ver en una de las salas de la casa de mi abuelo, un sillón de tela color marfil, acompañado de un par de puffs gigantes también en colores claros y al centro una mesa de madera, una casa que se distinguía por su arquitectura europea, techos altos, de teja en color naural, con algunos toques de madera, supongo que el hecho de que viviera en esa parte del mundo por algún tiempo, además de conocer a la que fuera su segunda esposa de el norte de Alemania y con la cual estuvo casado por más de 18 años, tiene. Mucho que ver, una combinación de culturas muy bien equilibrada, teniendo siempre el buen gusto por el diseño, como dice mi madre " hasta en la forma de fumar un cigarro hay que tener clase y estilo " , y mi abuelo y Doris tenían mucho de eso.
Una mesa de centro formada de una rueda de carreta de no se que año, perfectamente maltratada por su uso diario llego al punto exacto en el que cada despostilladura, grieta, o falta de madera, la hacen perfecta, barnizada al natural generaba un exquisito contraste con la alfombra blanca y los sillones de respaldo alto tapizados en tela de como hueso de diseñador italiano que me hacían sentir en otro país de no ser por que escuchaba que en comedor mis padres y mis abuelos hablaban español sentiría que estoy en Bélgica, o Finlandia, que yo no hablo español, que he oído de un país llamado México y que tiene mucho mar a su alrededor, que esta juntó a los Estados Unidos de norte América, que les encanta la fiesta. El tequila y el picante, además de no ser muy puntuales, pero si mucho muy amigables y buenos anfitriones, seguramente sería mucho más blanco de lo que era, que no sería de los pocos que son así, güeritos! Y de ser así, estaría en ese mismo momento y pensando como sería yo, si mis papas en ese momento no hablaran Belga...