martes, 14 de julio de 2015

...una café del día...

El hecho de saber que estes aqui, a mi lado, siempre me pone de buenas, y no solo por que siempre que te respiro, persivo tu esencia, la piel me traiciona dejándome en tela de juicio; desnudo mostrando eso que solo tú provocas y me es imposible ocultar, 9:15 am te quiero besar, aún cuando te has vuelto un recuerdo cercano del que no me quiero olvidar, y te busco rápidamente por todo el lugar, siguiendo los pasos previos a tu partida, me resigno; me baño, arreglo y emprendo la propia, lo único que me ayuda a sobrevivir durante esas malditas 8 horas de esclavitud legal y bondadosa con 2 horas de comida, un café del día con cinnamon dolce y half and half, mi nombre escrito en el vaso y con ganas de que compartiéramos un cigarro, bueno la verdad no, por qué hace ya un buen rato deje ese vicio. Lo que no he podido ni quiero, es dejar de ser adicto a ti, a tus miradas y risas, llantos y locuras, abrazos y besos.

La ventaja de todo esto es que ya es hora de salir y correr a tu encuentro en mi corcel de hierro sentir la adrenalina que provoca ir esquivando el tráfico entre mi ser; es de las cosas que más me gustan en la vida...

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